Me encanta saber lo mucho que disfrutas poniéndote mis bragas usadas, oliéndolas y lamiéndolas con esas ganas que tienes. Y te voy a decir una cosa: cuando te las pones, te ves sexy, femenina y muy zorra. Me encanta imaginarte así, disfrutando de mi olor, de mi sudor y de todo lo que te provocan mis curvas.
Lo mejor es que no necesito hacer gran cosa para ponerte a mil. Me bastan unas cuantas palabras, un poquito de picardía y dejar volar tu imaginación. Te voy calentando poco a poco, te dejo con las ganas y luego me quedo tan tranquila, sabiendo que sigues pensando en mí. ¿Qué quieres que te diga? Me encanta tenerte así de pendiente de mí.
Sé que hay cosas que te tientan y que todavía te dan respeto, pero no tengo ninguna prisa. Me divierte verte cada vez más atrevido, descubrir ese lado tuyo que vas sacando poco a poco y saber que confías cada vez más en mí.
Y estoy segura de que pronto podremos darle un buen uso a ese pepino. Mientras tanto, esta Ama traviesa seguirá jugando contigo, provocándote y decidiendo cuándo y cómo te da un poquito de lo que tanto deseas.


