No puedo dejar de mirar.
Tiene una obsesión con el ballbusting que me deja hipnotizada. Cada vez me pide que le ordene un número más alto, como si quisiera ver hasta dónde aguanta. Y yo no puedo apartar la mirada: hay algo en su empeño, en cómo se concentra y vuelve a pedirme más, que me engancha por completo. Él […]
No puedo dejar de mirar. Leer más »

